La Fundación Bariloche, a través de su departamento de Análisis de Sistemas Complejos, participa del proyecto “Desarrollo de evidencia climática sobre incendios y cambio climático en territorios patagónicos”, una iniciativa que genera información de utilidad para el SPLIF y otros organismos de manejo del fuego para fortalecer la planificación y la toma de decisiones frente a temporadas cada vez más exigentes. El proyecto se desarrolla en el marco de la Iniciativa BASE (Building Approaches to fund local Solutions with climate Evidence). El equipo de investigación de la institución está integrado por el Dr. Santiago I. Hurtado y el Dr. Marcos H. Easdale.
El proyecto —en curso desde septiembre de 2025 y con cierre estimado en abril de 2026— analiza cómo los cambios observados en el clima están modificando la peligrosidad meteorológica de incendios en la Patagonia Norte (Neuquén, Río Negro y Chubut). Su objetivo es generar evidencia clara y robusta que contribuya a anticipar escenarios, fortalecer la planificación y aportar insumos para la gestión del riesgo.
Las líneas de trabajo, que son constantes en la fundación, incluyen la evaluación de cambios en precipitación y temperatura media, en la frecuencia y duración de olas de calor, en la intensidad del viento, en la temporada de incendios (inicio, fin y meses críticos) y en la frecuencia de días con peligrosidad moderada, alta y extrema.
Los resultados preliminares muestran señales consistentes de un cambio de régimen climático en la región, con condiciones más secas y cálidas que incrementan el peligro. Entre los hallazgos sintetizados se observan: reducción de precipitaciones superior al 20% en amplias áreas; descenso del 30–40% de caudales en ríos como Neuquén y Chubut; aumento de la temperatura media anual (0,2 a 0,7 °C) con valores mayores en verano; olas de calor más frecuentes y extensas (hasta 8 días); incremento de ráfagas máximas en febrero (≈ 15%); y una temporada de incendios más prolongada, con cierres 6 a 14 días más tardíos y más de 15 días adicionales por año con peligro “alto” o “extremo”.
Además del análisis climático, en noviembre de 2025 se realizó un taller multiactor orientado a identificar y priorizar líneas estratégicas de acción para las fases de preparación y prevención, atención a la emergencia y recuperación. Este proceso busca traducir la evidencia generada en prioridades concretas para futuros proyectos de intervención a escala territorial.
Aporte directo a la gestión pública
Un aspecto central del proyecto es su utilidad operativa para organismos que hoy sostienen la planificación y la respuesta ante incendios en la región. La evidencia climática generada se orienta a mejorar la capacidad de anticipación y la programación de recursos del SPLIF y otros organismos de manejo del fuego, en un contexto de alta demanda durante la temporada estival.
En particular, estos datos permiten:
Próximos hitos
En abril se prevé realizar un taller de presentación de resultados y el cierre del proyecto.