Durante la última semana, los investigadores de Fundación Bariloche Francisco Lallana e Ignacio Sagardoy llevaron adelante una formación intensiva en Costa Rica, centrada en el uso de la herramienta LEAP (Low Emissions Analysis Platform). La actividad convocó a funcionarios de gobierno y profesionales del sector energético costarricense, en una instancia orientada a fortalecer capacidades técnicas para la planificación.

Costa Rica es un referente mundial en materia de sostenibilidad, y contribuir al fortalecimiento de sus equipos técnicos representa una responsabilidad que Fundación Bariloche asume con su compromiso habitual. La formación se desarrolló con una modalidad práctica y colaborativa, trabajando codo a codo con las y los participantes.

Además del uso técnico de LEAP, el foco estuvo puesto en el “para qué”: la construcción de modelos, escenarios y proyecciones que permitan diseñar e implementar políticas energéticas más robustas, inclusivas y sostenibles, basadas en datos sólidos y proyecciones confiables.

En ese marco, la capacitación apuntó a consolidar capacidades locales para que los equipos técnicos puedan analizar alternativas, evaluar impactos y sostener procesos de planificación que acompañen una transición energética justa, acorde a las necesidades y prioridades del país.

Con décadas de trayectoria en Latinoamérica y el mundo, Fundación Bariloche sostiene que la clave para una transición energética justa está en el desarrollo de políticas públicas bien diseñadas y en la formación de quienes las llevan a cabo. En esa línea de trabajo permanente, la institución continúa acompañando a países de la región en el fortalecimiento de capacidades y en la construcción de rutas propias hacia un futuro más justo y sostenible.

Fundación Bariloche agradece a CEPAL por su respaldo y por fomentar estas instancias de formación y fortalecimiento técnico en la región. Asimismo, agradece al Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica por la convocatoria y la organización, y por su compromiso con la construcción de una planificación energética de largo plazo. Además, se destaca la participación activa y el entusiasmo de todas las personas asistentes, reafirmando el valor del intercambio de experiencias y saberes.